Introducción
El iPhone guarda las fotos en HEIC y las webs modernas sirven AVIF. Ambos prometen tamaños más pequeños que el JPG con la misma calidad, pero fuera de sus ecosistemas la compatibilidad cojea. Si has llegado aquí con un archivo HEIC o AVIF que no consigues abrir, esta guía es para ti. Comparamos HEIC y AVIF en compresión, compatibilidad y casos de uso, y te explicamos cómo convertir cada uno a PNG o JPG para editar o compartir sin problemas.
Por qué ocurre esto
HEIC y AVIF son formatos de imagen modernos nacidos de códecs de vídeo. HEIC, basado en HEVC, lo adoptó Apple desde iOS 11 como formato por defecto para fotos porque ocupa la mitad que un JPG con calidad similar. AVIF, basado en AV1, lo impulsa la Alliance for Open Media y lo usan Netflix, Google y WordPress por su eficiencia todavía mayor. Ambos tienen el mismo problema: la compatibilidad fuera de su ecosistema. HEIC abre bien en iOS y macOS, pero en Windows y Android requiere codecs adicionales, y muchas apps de mensajería y redes sociales no lo reconocen. AVIF abre en navegadores modernos como Chrome y Firefox, pero Safari solo añadió soporte completo hace poco y la mayoría de galerías de móvil y editores de imagen no lo gestionan nativamente. Por eso a menudo necesitas convertir uno u otro a PNG o JPG para que funcionen en todas partes.
3 soluciones
Solución 1: Convertir AVIF a PNG para editar. Si descargaste un AVIF de una web y tu editor no lo abre, el conversor de piczen de avif a png lo pasa a PNG conservando cada píxel y la transparencia. Es la opción correcta cuando necesitas editar la imagen en Photoshop, GIMP o cualquier editor que no soporte AVIF nativamente.
Solución 2: Configurar el iPhone para que guarde en JPG en lugar de HEIC. Si te complice más el JPG, ve a Ajustes, Cámara, Formatos y selecciona "Más compatible". El iPhone pasará a guardar JPG, que abre en cualquier dispositivo. La contrapartida es que los archivos pesan más, así que si el almacenamiento del móvil es ajustado, HEIC sigue siendo mejor opción y conviertes solo cuando necesitas compartir.
Solución 3: Usar un conversor que entienda ambos formatos. Algunas herramientas online admiten HEIC y AVIF y los convierten a JPG o PNG según lo que necesites. Es útil si trabajas con ambos formatos y no quieres pelear con varios conversores.
Guía paso a paso
Si tienes un AVIF que necesitas editar, abre el conversor de avif a png en tu navegador. Arrastra el archivo a la página o haz clic para seleccionarlo. La herramienta decodifica el AVIF en el servidor y lo recodifica como PNG en segundos. Pulsa Descargar y tendrás un PNG que abre en cualquier editor del planeta. Si lo que quieres es compartir por mensajería o red social, conviene pasar a JPG en lugar de PNG para reducir tamaño. Si tu problema es HEIC, lo más práctico a largo plazo es configurar el iPhone para que guarde en JPG si el almacenamiento no te preocupa. Si prefieres seguir con HEIC por ahorro de espacio, convierte solo las fotos que vayas a compartir o editar en apps que no soporten HEIC. Para lotes, usa un conversor que admita varios archivos a la vez y descarga un zip.
Ventajas y desventajas
Tanto HEIC como AVIF ofrecen tamaños muy inferiores al JPG con calidad similar, lo que ahorra almacenamiento en el móvil y ancho de banda en web. AVIF suele ser ligeramente más eficiente que HEIC y además es libre de royalties, mientras que HEIC depende de patentes de HEVC. La gran contrapartida de ambos es la compatibilidad. HEIC abre bien en el ecosistema Apple pero falla en muchos Windows, Android y apps de mensajería. AVIF abre en navegadores modernos pero muchas galerías y editores de imagen no lo soportan. Por eso, si necesitas editar o compartir, lo más práctico es convertir a PNG o JPG, formatos universales que funcionan en cualquier dispositivo. Para uso interno en el ecosistema donde nacieron, ambos formatos son excelentes. Para entrega externa, conviene convertir. La regla práctica: conserva HEIC en el iPhone para ahorrar espacio, sirve AVIF en tu web con fallback JPG, y convierte a PNG o JPG cuando necesites editar o compartir fuera del navegador.