Introducción
El móvil te avisa de que el almacenamiento está lleno y la culpa es de los álbumes JPG. Cada foto del móvil pesa entre 3 y 8 MB, y un mes de fotos de vacaciones, capturas de familia y momentos varios suma gigas con facilidad. Puedes borrar fotos, pero entonces pierdes recuerdos. Puedes subirlo todo a la nube, pero eso también ocupa espacio, solo que en otro sitio. La opción más inteligente es comprimir esos álbumes JPG locales para que ocupen una fracción de su tamaño sin que se note en la pantalla del móvil. En esta guía te explicamos cómo comprimir álbumes JPG para liberar espacio en el móvil sin borrar nada.
Por qué ocurre esto
Los móviles modernos disparan a resoluciones altísimas, a menudo 12, 48 o incluso 200 megapíxeles, y cada foto guarda todo el detalle del sensor en un JPG de varios megabytes. Un álbum de 500 fotos puede sumar 3 o 4 GB sin despeinarse, y los móviles de 64 o 128 GB se llenan en cuestión de meses. La paradoja es que la pantalla del móvil solo muestra unos 1080 o 1440 píxeles de ancho, así que buena parte de los píxeles capturados no se llegan a ver. Comprimir esos JPG a una resolución adecuada para pantalla y con una calidad moderada reduce el tamaño entre un 60 y un 80 por ciento sin diferencia visible en el dispositivo. El espacio liberado se nota de inmediato y las fotos siguen luciendo igual en el móvil, en el portátil o en una pantalla de salón. Además, al pesar menos, las fotos suben más rápido a la nube y se comparten antes por mensajería.
3 soluciones
Solución 1: Comprimir los álbumes JPG en el navegador del móvil o del PC. Pasa tus álbumes por el compresor por lotes de piczen, redimensiona a 1920 píxeles y pon la calidad al 75 por ciento. Los archivos se reducen entre un 60 y un 80 por ciento.
Solución 2: Activar la optimización de almacenamiento de Google Photos o iCloud. Estas plataformas comprimen las fotos en la nube de forma automática. Cómodo pero con menos control sobre calidad y dimensiones.
Solución 3: Mover los originales a un disco externo y conservar solo copias comprimidas en el móvil. Para quien quiere guardar los originales sin que ocupen espacio en el dispositivo.
Guía paso a paso
Pasa las fotos del móvil al PC si vas a procesarlas con más comodidad, o hazlo directamente desde el navegador del móvil si son pocas. Conecta el móvil por cable o sube las fotos a una carpeta temporal en el ordenador. Organiza las fotos en carpetas de unas 100 a 200 imágenes cada una para manejarlas mejor. Abre el navegador y carga la herramienta para comprimir imágenes por lotes. Arrastra la primera carpeta a la página. Pon el formato de salida en JPG y la calidad al 75 por ciento. Activa el redimensionado y fija el lado más largo en 1920 píxeles, más que suficiente para cualquier pantalla de móvil o portátil. Pulsa Comprimir y deja que procese el lote. Descarga el zip, descomprímelo en una carpeta nueva y comprueba que las fotos se ven igual que las originales en la pantalla. Repite con cada álbum. Cuando termines, borra los originales del móvil y guarda solo las versiones comprimidas, o mueve los originales a un disco externo si quieres conservarlos. Tu móvil debería liberar entre un 60 y un 80 por ciento del espacio que ocupaban las fotos.
Ventajas y desventajas
Comprimir álbumes JPG locales es la forma más barata y efectiva de liberar espacio en el móvil sin perder fotos. Las imágenes se ven idénticas en cualquier pantalla que uses y ganas gigas de golpe. El principal inconveniente es que pierdes los originales en alta resolución en el propio móvil, lo que importa si algún día quieres imprimir en grande o recortar a fondo. La solución es guardar los originales en un disco externo o en la nube y conservar solo las copias comprimidas en el dispositivo para el día a día. La optimización integrada de Google Photos o iCloud es más cómoda, pero te da menos control y, según el plan, puede seguir llenando el almacenamiento en la nube. Para la mayoría de usuarios, comprimir los álbumes manualmente es el equilibrio adecuado entre ahorro de espacio, control de calidad y coste cero.